Entradas

Mostrando entradas de julio, 2016

Panza llena, corazón...

Cuando tenemos hambre, cualquier comida nos llena. Pensamos en la manera más eficiente de conseguir algo que nos alimente. Lo más rápido posible, lo más suculento. Pedir delivery siempre es una opción. Pero, antes de eso, vamos a la cocina a ver qué tenemos a mano. Galletitas, una milanesa que sobró de la noche anterior, una pizza con el queso duro y frío. Todo viene bien. Encontrar al alcance algo que nos nutra y que tenga un sabor exquisito resulta poco probable, a menos que hayamos cocinado antes. Para preparar un buen plato elaborado, hay que esforzarse un poco. Pensar cuáles ingredientes comprar, aprender a combinarlos y tener cuidado de no arruinarlos. Después lavar, por supuesto. Un trabajo minucioso, acorde a nuestro paladar. Pero cuando no lo hicimos, cuando tenemos hambre y solo nos queda un pan viejo, no queda otra. ¿Qué pasa si no nos conformamos? ¿Hay que comer el pan viejo, la pizza congelada o la milanesa de ayer? El secreto, tal vez, sea estar bien alimentados y no ...

Latir en tu lío

Apareciste desorganizado Con una estructura de hielo en riesgo permanente Hablaste y te empezaste a derretir Te vi desesperado por volver a sentir Fuiste mío desde que escuché tu voz A mi corazón siempre le gustaron los desafíos Se inhibió con tus delirios Y no dudó al latir en tu lío Nadie entiende que siempre decís la verdad Aunque esté nublada y disfrazada Entre ironías y canciones Entre bromas de colores Yo te miro desde mi habitación Y te hablo aunque no escuches Aunque estés en modo avión Aunque volar no sea tu opción

Histeria para todos

Basta de dobles mensajes. Ya conté en algún posteo anterior que hace un tiempo dejé de tener filtro y las cosas habían mejorado en el mundo paralelo que hay dentro de mí. Pero, al mismo tiempo, agudicé mi mirada hacia el otro y rasgos como la falsedad, el histeriqueo, y la cobardía innecesaria empezaron a fluir a mi alrededor. Siempre estuvieron, nunca los había visto. Histeria o cobardía. No sé si es esta generación, si son las redes sociales, los innumerables canales de comunicación que ayudan a ocultar la cara de boludo que ponés cuando hablás o es nada más que una reacción química tan humana como diabólica. Te pasó, me pasó, me lo contaron: "Me encantó, pero no le voy a hablar hasta que me hable. Y cuando me hable, voy a tardar en contestar" "Salimos, no me gustó, pero le dije que quería volver a verlo. No sé, me dio cosa" "Tuvimos un sexo increíble, no paraba de decirme lo hermosa que era y después... Desapareció". "No para...