El disfraz
Soy fan de creer que en esta vida, todo se entrena. Todos los días tenemos experiencias — elegidas o no — que provocan aprendizajes. La práctica hace al maestro, dicen, y funciona en el deporte, la resistencia física, la carrera universitaria o, incluso, el armado de un rompecabezas. La práctica, la llave del resultado. Creo que desde hace unos tres años, mi entrenamiento se ha basado en identificar disfraces. A veces a quitármelos y a veces a ponérmelos. Pero, en principio, se agudizó mi capacidad para verlos. Los míos, los tuyos, los nuestros. Hoy me puse a pensar en un disfraz que no sabía que era disfraz. O tal vez lo sabía, pero no había logrado detectar qué escondía. En una fiesta de disfraces, lo divertido es elegir el personaje, crearlo y que nadie te reconozca. Bueno, a veces no hay tiempo, uno se disfraza con lo poco que tiene a mano y se nota a primera vista quién es quién. Y podría tirar frases ahora como "la vida es una fiesta de disfraces"...