Actualizarse
Cuando tenía 15 años empecé a escribir. Detalles de mi día, si hablaba con el chico que me gustaba, si no hablaba, si chapaba, si no chapaba. Escribía sin parar después de 10 horas intensas de escolaridad y con las tardes repartidas entre Rebelde Way y las charlas por teléfono interminables con mis amigas, a quienes acababa de ver en las 10 horas de escolaridad. Escribía en segunda persona, le hablaba a un block de notas de una computadora de escritorio llena de stickers y dibujos que le hacía con esmaltes en el monitor. Un día, me quise hacer la Alejandra Pizarnik y decidí escribir en verso. Era la típica hippie de colegio privado, así que reflexionaba sobre el amor, la pobreza, los amigos, la muerte (?) y hasta escribí sobre un árbol. WTF. Nunca vi esos versos como poemas. Yo decía que eran letras de canciones y soñaba con que algún día alguien les ponga música y gane su primer millón con mis letras. Un objetivo raro, porque no se las mostraba a nadie más que a alguna que otra ...