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Cuando tenía 15 años empecé a escribir. Detalles de mi día, si hablaba con el chico que me gustaba, si no hablaba, si chapaba, si no chapaba. Escribía sin parar después de 10 horas intensas de escolaridad y con las tardes repartidas entre Rebelde Way y las charlas por teléfono interminables con mis amigas, a quienes acababa de ver en las 10 horas de escolaridad.
Escribía en segunda persona, le hablaba a un block de notas de una computadora de escritorio llena de stickers y dibujos que le hacía con esmaltes en el monitor.
Un día, me quise hacer la Alejandra Pizarnik y decidí escribir en verso. Era la típica hippie de colegio privado, así que reflexionaba sobre el amor, la pobreza, los amigos, la muerte (?) y hasta escribí sobre un árbol. WTF.
Nunca vi esos versos como poemas. Yo decía que eran letras de canciones y soñaba con que algún día alguien les ponga música y gane su primer millón con mis letras. Un objetivo raro, porque no se las mostraba a nadie más que a alguna que otra amiga. Era como el tipo que quiere ganar el loto pero jamás pasa por la lotería. Así que simplemente escribía.
Por esos días, le insistía a mi mamá para que me compre una guitarra. Lo hizo. Fui a tres clases. Típico de Gisela.
Una noche, con la guitarra en pose y sin que los dedos me lleguen a hacer el FA, empecé a cantar una canción que todavía no había escrito y cuya música no existía (creo, espero no tener ningún juicio por plagio). Así que las palabras salían de mi boca junto con la melodía y cuando terminé, abrí el adorado block de notas de la computadora y la guardé.
Pasaron los años y de vez en cuando, me encontraba cantándola en la calle hasta que caía en que era MÍA.
Ayer a la madrugada, después de trabajar sin parar, me la acordé y pensé: "Es muy corta, tengo que seguirla". Así que eso hice. Creo que tengo la misma madurez que a los 15, pero no me importa. Las cosas hay que terminarlas, no como mis clases de guitarra.
SOÑAR NO ESTÁ MAL
Mirando la luna, aquí estoy en mi cuarto
Me siento despierta pero estoy soñando
El tiempo se pasa y no estás a mi lado
Mi guitarra desafina pero sigo tocando...
Escucho voces desde la ventana
Y aunque intento escucharte, no sos vos el que me llama
Y nadie me cree pero no estoy tan mal
Me asomo a esa ventana y me pongo a cantar
Imagino duendes en el paraíso
Y parece raro pero no caigo al piso, no caigo al piso...
Si mi cabeza no puede volar
Entonces, ¿qué significado tiene la LIBERTAD?
Soñar no está mal, aunque abierta la herida
Soñar no está mal, me mantiene viva
2016 y yo sigo en mi cuarto
La compu prendida y el smartphone vibrando
Googleo tu nombre y no sé dónde estás
Internet no me sirve, mejor voy a soñar
Y nadie me cree pero no estoy tan mal
Me pido unos nigiris y dejo de pensar
Te imagino seguro, dulce y divertido
Y parece raro pero...
Estás conmigo, te quedás conmigo
Si mi cabeza no puede volar
Entonces, ¿qué significado tiene la LIBERTAD?
Soñar no está mal, aunque abierta la herida
Soñar no está mal, me mantiene viva
Soñar no está mal, me lo dijo un amigo
Soñar no está mal, nos mantiene vivos.
¡NOS MANTIENE VIVOS!
¿La conocían? NO. Porque es mía.
Escribía en segunda persona, le hablaba a un block de notas de una computadora de escritorio llena de stickers y dibujos que le hacía con esmaltes en el monitor.
Un día, me quise hacer la Alejandra Pizarnik y decidí escribir en verso. Era la típica hippie de colegio privado, así que reflexionaba sobre el amor, la pobreza, los amigos, la muerte (?) y hasta escribí sobre un árbol. WTF.
Nunca vi esos versos como poemas. Yo decía que eran letras de canciones y soñaba con que algún día alguien les ponga música y gane su primer millón con mis letras. Un objetivo raro, porque no se las mostraba a nadie más que a alguna que otra amiga. Era como el tipo que quiere ganar el loto pero jamás pasa por la lotería. Así que simplemente escribía.
Por esos días, le insistía a mi mamá para que me compre una guitarra. Lo hizo. Fui a tres clases. Típico de Gisela.
Una noche, con la guitarra en pose y sin que los dedos me lleguen a hacer el FA, empecé a cantar una canción que todavía no había escrito y cuya música no existía (creo, espero no tener ningún juicio por plagio). Así que las palabras salían de mi boca junto con la melodía y cuando terminé, abrí el adorado block de notas de la computadora y la guardé.
Pasaron los años y de vez en cuando, me encontraba cantándola en la calle hasta que caía en que era MÍA.
Ayer a la madrugada, después de trabajar sin parar, me la acordé y pensé: "Es muy corta, tengo que seguirla". Así que eso hice. Creo que tengo la misma madurez que a los 15, pero no me importa. Las cosas hay que terminarlas, no como mis clases de guitarra.
SOÑAR NO ESTÁ MAL
Mirando la luna, aquí estoy en mi cuarto
Me siento despierta pero estoy soñando
El tiempo se pasa y no estás a mi lado
Mi guitarra desafina pero sigo tocando...
Escucho voces desde la ventana
Y aunque intento escucharte, no sos vos el que me llama
Y nadie me cree pero no estoy tan mal
Me asomo a esa ventana y me pongo a cantar
Imagino duendes en el paraíso
Y parece raro pero no caigo al piso, no caigo al piso...
Si mi cabeza no puede volar
Entonces, ¿qué significado tiene la LIBERTAD?
Soñar no está mal, aunque abierta la herida
Soñar no está mal, me mantiene viva
2016 y yo sigo en mi cuarto
La compu prendida y el smartphone vibrando
Googleo tu nombre y no sé dónde estás
Internet no me sirve, mejor voy a soñar
Y nadie me cree pero no estoy tan mal
Me pido unos nigiris y dejo de pensar
Te imagino seguro, dulce y divertido
Y parece raro pero...
Estás conmigo, te quedás conmigo
Si mi cabeza no puede volar
Entonces, ¿qué significado tiene la LIBERTAD?
Soñar no está mal, aunque abierta la herida
Soñar no está mal, me mantiene viva
Soñar no está mal, me lo dijo un amigo
Soñar no está mal, nos mantiene vivos.
¡NOS MANTIENE VIVOS!
¿La conocían? NO. Porque es mía.
Me encanto !
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