Semana 1 y monedas: la regla de los dos minutos

Me comprometí a compartir semana a semana cómo es esto de vivir la vida de verdad y eso es lo que intentaré hacer. Pero ¿qué es vivir la vida de verdad? ¿No estamos todos vivos, de verdad?

Ya pasó más de una semana y recién escribo ahora, porque tengo un poco más masticadas algunas emociones que vinieron de visita, sin avisar y todas juntas. Y, aunque no las esperaba, algo me dice que sí estaba preparada para recibirlas.

MOVIMIENTO

Y de golpe, en un lunes pegajoso me sonó la alarma del celular a las 7.45 am y la cama no me absorbió, como siempre lo hacía. Ese lunes decidí calzarme las zapatillas e ir a caminar al parque. WTF? ¿Desde cuándo Gisela Etlis se levanta antes de las 9, va a caminar al parque, vuelve a su casa con tiempo para ducharse, cambiarse e ir al trabajo? Desde que lo decidió, desde que lo decidí. Y no solo volví el miércoles, sino que el lunes siguiente también troté. 

Un día leí sobre la regla de los dos minutos, destinada a aquellos que procrastinamos todo y me quedó grabada: si lo que querés o tenés que hacer te lleva hasta dos minutos de tiempo, hacelo ahora, no lo dejes para después. ¡Son dos minutos! Y así fue, salir de la cama me llevó 10 segundos, vestirme otros 30 segundos y cuando me quise arrepentir, ya estaba en el ascensor. 


Objetivo: movimiento

Logro: salir, caminar, trotar, aguantar una hora en una clase de aerobox. Que me duela todo y sentir que puedo.


Miedo: no poder sostenerlo en el tiempo. ¿Alguien se acuerda del post que escribí sobre las costumbres? Bueno, es eso, es acostumbrarse a moverse, acostumbrarse a elegir, acostumbrarse a aceptar que podemos. 

LA CAJITA

En muchas ocasiones, utilicé la frase "vive en una cajita de cristal" para referirme a una persona encerrada en una realidad acotada y ultrasensible. Más bien, una persona a la que hay que cuidar. En los últimos días o años, entendí que yo tengo mi propia cajita. 

Hace 4 años me mudé otra vez al departamento de Padilla, donde había vivido con mi hermana mayor y mis papás, hasta que se separaron cuando tenía 4 años, casi 5.  Padilla fue mi infancia y mi adolescencia. Fue el hogar de los muñecos de peluche que lográbamos atrapar en las máquinas de los locales de videojuegos. Padilla fue la tele, las peleas con mi mamá, las paredes del cuarto escritas con marcador, las noches con mis amigas cuando mi hermana y mi mamá salían, el espejo oscuro que me encantaba, los llantos, los gritos, los muebles ochentosos. Padilla fue mi vida hasta los 18 años, y la de mi hermana un poco más. Padilla fue y es mi casa.

Hace 4 años volví a Padilla, después de ordenar con una amiga y llamar al Ejército de Salvación para que se lleve todo. Todo o casi.

Con un sillón divino, una mesita, un par de muebles hippie chic y la gran ayuda de mi viejo en la pintura y el plastificado, me mudé. Más por el deseo de sentirme adulta que por las ganas reales de crecer. Y así, encaprichada y acostumbrada a ser una nena, viví postergando mi casa, postergando el orden, postergando la felicidad de sentir que estoy en el lugar que quiero, postergándome a mí. 

Foco: tengo una habitación repleta de cosas, una habitación a la que suelo llamar "depósito". Una especie de agujero en el techo de mi cuarto causado por una gotera de hace un año. Ropa desordenada, por todos lados.

Objetivo: hacer de mi casa, mi casa


Logro: llamé al plomero, que además resultó ser pintor. Me rasqueteó el techo y la semana que viene me lo pinta. ¿Cuánto tardé en llamar a la administración y al plomero? 
MENOS DE 2 MINUTOS.


Miedo: la habitación "depósito". 

El movimiento me está sacando de la cajita que me protege de algunas emociones que no conozco y me cuida de recuerdos a los que no quiero volver porque,  de alguna manera, elijo retenerlos dentro mío. Quedan enquistados y parecen mucho más molestos de lo que, en realidad, son. 
Movimiento, mi nueva palabra.  

Y hubo más, mucho más MOVIMIENTO esta semana,  pero va con post exclusivo en unos días. 

¡Gracias por leerme! 



Comentarios

Entradas populares de este blog

Ya no estoy enamorada

Actualizarse

Reprobé